Guía del Paciente
Recomendaciones para tu Cirugía
Lee atentamente esta información preoperatoria, operatoria y postoperatoria. Te recomendamos imprimirla o guardarla en un lugar seguro: la necesitarás en distintos momentos antes y después de tu cirugía.
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1 Semana Antes
- Suspende aspirina y productos similares: Alka-Seltzer, Advil, Motrin, Ibuprofeno, Diclofenaco y Meloxicam, entre otros antiinflamatorios.
- Suspende vitaminas y medicamentos naturales como Vitamina A, B y D, Gingko Biloba, Omega 3 y extractos de ajo; estos pueden aumentar el riesgo de sangrado.
- Si tomas anticoagulantes u otros medicamentos de manejo crónico, coordina con el Dr. Pulido si deben suspenderse y con cuánta anticipación.
- Confirma los exámenes preoperatorios solicitados: laboratorios, valoración por anestesiología, entre otros.
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La Noche Antes
- Sigue las indicaciones de ayuno que te haya dado el equipo médico, usualmente desde la medianoche.
- Dúchate con el jabón antiséptico indicado, si fue prescrito.
- Prepara con anticipación ropa cómoda para volver a casa, fácil de poner considerando el área operada.
- Organiza tu documento de identidad, orden médica y resultados de exámenes para llevarlos el día de la cirugía.
3
El Día de la Cirugía
- Llega a la hora indicada por la clínica, usualmente varias horas antes del procedimiento.
- Ven acompañado: necesitarás a alguien que te lleve de regreso a casa y te apoye las primeras horas.
- No uses maquillaje, esmalte de uñas ni joyas.
- Trae tu documento de identidad y la autorización de tu EPS o aseguradora, si aplica.
4
Después de la Cirugía
- Sigue las indicaciones específicas de cuidado, movilidad y medicación que se te entreguen al salir.
- Asiste a tu primer control postoperatorio en la fecha indicada: es clave para verificar que la recuperación va por buen camino.
- Comienza la fisioterapia únicamente cuando el Dr. Pulido lo indique.
- Mantén la zona operada limpia y seca según las instrucciones específicas de tu procedimiento.
Importante
Posibles complicaciones: contacta de inmediato si presentas
- Fiebre persistente
- Enrojecimiento, calor o secreción inusual en la herida
- Dolor que empeora en vez de mejorar con los días
- Hinchazón repentina y significativa
- Dificultad para respirar
¿Tienes dudas sobre tu procedimiento?
Escríbenos antes de tu cirugía; es mejor resolver cualquier duda con anticipación.