PRP y Ácido Hialurónico: Trata tu Dolor Articular Antes de Pensar en Cirugía
Si tienes dolor de rodilla u hombro por desgaste o una lesión leve a moderada, estas infiltraciones pueden reducir el dolor y mejorar tu movilidad sin necesidad de una cirugía — o mientras decides el momento adecuado para operarte.
Tratamiento 01
¿Qué es el PRP (Plasma Rico en Plaquetas)?
El PRP se obtiene de una muestra de tu propia sangre, concentrando las plaquetas que contienen factores de crecimiento. Al inyectarlo en la articulación afectada, estimula la reparación del tejido y reduce la inflamación de forma natural, usando elementos de tu propio cuerpo.
Se usa frecuentemente para:
- Artrosis de rodilla en etapas iniciales o moderadas
- Tendinitis y lesiones parciales de tendones (incluyendo manguito rotador)
- Como complemento en la recuperación post-lesión deportiva
Tratamiento 02
¿Qué es el ácido hialurónico?
Es una sustancia que existe de forma natural en el líquido articular y actúa como lubricante y amortiguador entre los huesos. Cuando hay artrosis, la cantidad y calidad de este líquido disminuye. La infiltración de ácido hialurónico busca restaurar esa lubricación, reduciendo el dolor y la fricción articular.
Se usa frecuentemente para:
- Artrosis de rodilla, especialmente en etapas moderadas
- Pacientes que buscan postergar o evitar la cirugía de reemplazo articular
- Personas que no toleran bien los antiinflamatorios orales de forma prolongada
¿PRP o ácido hialurónico — cuál es mejor para mi caso?
No hay una respuesta única. Depende del grado de desgaste articular, la causa de tu dolor, y tu respuesta a tratamientos previos. En algunos casos se combinan ambos en un plan de tratamiento. En tu valoración reviso tus estudios de imagen y tu historia clínica para recomendarte la opción (o combinación) más adecuada.
Ambas infiltraciones se realizan en consulta, de forma ambulatoria, sin necesidad de cirugía ni anestesia general. El procedimiento toma entre 20 y 30 minutos, y puedes volver a tus actividades cotidianas el mismo día, con algunas recomendaciones de cuidado en las primeras 48 horas.
Puede haber leve inflamación o molestia en la zona, que cede con reposo relativo.
Inicio de la mejoría en dolor y movilidad.
El efecto se consolida progresivamente; en algunos casos se requieren varias sesiones espaciadas.
¿Tienes dolor de rodilla u hombro y quieres explorar opciones antes de una cirugía?
Agenda tu consulta de valoración y evaluamos juntos si el PRP o el ácido hialurónico son adecuados para tu caso.